sábado, 7 de marzo de 2020

BASURA CERO: Un instrumento para los Planes de Desarrollo

Avanza la construcción de los Planes de Desarrollo Territorial de municipios y departamentos y, con ellos, la ilusión de las comunidades de ver territorios donde las necesidades básicas se atienden a partir de la concertación y la priorización de acciones que dignifiquen la calidad de vida de todas las poblaciones.

Si bien, la construcción de la hoja de ruta de los gobiernos actuales requiere de una amplia participación comunitaria, es importante que la transparencia y la contextualización territorial sean instrumentos para validar los sueños de sus habitantes alrededor de metas alcanzables. Para ello, deberán las autoridades locales ser respetuosas, y modelos de implementación, de los principios de concurrencia, subsidiariedad y complementariedad, estudiando los caminos reales del progreso desde lo que manifiestan sus comunidades y el conocimiento de herramientas básicas como el Plan Nacional de Desarrollo, los Esquemas de Ordenamiento Territorial, los Planes de Acción de las Corporaciones Autónomas, entre otros.

Como elemento de dignificación territorial, en los nuevos Planes de Desarrollo, debe considerarse la actualidad de la gestión integral de residuos sólidos del país, del departamento de Antioquia y de toda la Provincia del Cartama. Una realidad que hace inevitable volcar los ojos, el conocimiento y los argumentos hacia la búsqueda de soluciones reales e inmediatas a una crisis operativa que puede convertirse en una emergencia sanitaria, afectando no sólo poblaciones sino una gran cantidad de recursos naturales.

Es en este punto donde se pretende llamar la atención de los mandatarios locales de la provincia, considerando que El Plan Nacional de Desarrollo: “Colombia un Pacto por la Equidad: 2018 – 2022”, incorporó precisamente la Economía Circular, en el “Pacto por la sostenibilidad: Producir conservando y conservar produciendo”, en concordancia con las cerca de 12 millones de toneladas de residuos sólidos que se generan en Colombia y el escaso 17% de aprovechamiento de los residuos generados.  A su vez, dentro de las metas del “Pacto por la Calidad y eficiencia de Servicios Públicos” se propone el manejo adecuado de sus basuras en 991 municipios.

Actualmente, la provincia del Cartama genera cerca de 13.534 toneladas anuales de residuos sólidos, de las cuales aprovecha el 23% aproximadamente, lo que indica claramente que estamos llevando a rellenos sanitarios más de 10 mil toneladas anuales de residuos. Ocho de once municipios de la provincia deben trasladar sus residuos hasta el Relleno Sanitario La Pradera en Don Matías o a ciudades como Manizales, con las implicaciones financieras y ambientales que esto conlleva.

Es necesario resaltar que el departamento de Antioquia, a través de la ordenanza 010 de 2016, institucionalizó y reglamentó “el programa Basura Cero como instrumento para el manejo integral de los residuos sólidos en los municipios de Antioquia y contribuir a mejorar las condiciones de calidad de vida de la población y el medio ambiente”. La articulación de estrategias territoriales como las ejecutadas en la subregión del oriente antioqueño, han permitido demostrar que es posible incrementar los indicadores de aprovechamiento municipales incluso por encima del 70%. Además de ello, viene fomentando la prohibición del plástico de un solo uso en las instituciones y entidades territoriales, sin dejar de lado que desde el año 2019 se convirtió en modelo latinoamericano como primer Sistema de Gestión Basura Cero institucional, certificado por el ICONTEC, demostrando que desde el ejemplo se construye sostenibilidad. 

“Basura Cero es una iniciativa mundial que surge a partir de la problemática ambiental generada por el aumento descontrolado de residuos que se depositan a diario en los rellenos sanitarios del mundo, y tiene como objetivo promover las estrategias de reducir, reutilizar y aprovechar los residuos sólidos a través de su reintegro a los ciclos económicos, productivos y ecológicos”. (BASURA CERO COLOMBIA, 2018). Un instrumento que permitirá a los municipios trasversalizar acciones de sostenibilidad territorial desde la seguridad alimentaria, las energías alternativas, la garantía del agua potable y el saneamiento básico, las oportunidades empresariales, la innovación, la producción y el consumo responsable, la transferencia de conocimiento, la cultura participativa, entre otros elementos necesarios para el desarrollo territorial. 


FELIPE CORREA CORREAL
@pipecorreac

miércoles, 1 de enero de 2020

OHPUESTO

No era de la ciudad pero ya hacía presencia en la cabeza de quienes habitaron la montaña durante decenas de años. Su marca, indeleble, se veía y mencionaba en cada rincón.


Algunas cabezas maestras, empezaron a hacer de él una imagen visible pero su orgullo de ver por encima del hombro deterioraba día a día su imagen. Los rayos del sol osaban acariciarlo frecuentemente pero la lluvia arrugaba su cuerpo y su espíritu.

Al igual que el sombrero, la cabeza que decía ser maestra entre los maestros, sólo tenía copa y alas. A diferencia del rey Guarniel, que durante años protegió los más íntimos secretos, historias y patrimonio de la vereda, la ausencia de orejas impidieron que el sombrero escuchara el clamor de la ciudad... Él sólo quería estar a la cabeza.

Cuatro años bastaron para que el sombrero perdiera su cercanía con el territorio, pero siempre se recordará que en la tierra del Guarniel, el sombrero gobernó.

@pipecorreac

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Pasa el Ganado


Muuuuuchos mu. Pasa el ganado ante la mirada protectora de Vaqueros y caballos. La admiración por el arte campesino ahora ha cautivado amigos, familiares y curiosos. El polvo es otro detalle más en la gala. El paso lento y colorido se ambienta entre silbidos y aplausos. Cien metros han bastado para llegar al partidor donde todo empieza de nuevo. Muuuuuchos mu.

@pipecorreac 

Manoseo


El roce previo sirvió para que pusiera su mano en mi lengua. Sin importar que sus dedos apestaban a tabaco apretó su puño y de un tirón abrió mi alma. Siete caminos llenos de información hicieron que su mano se insertara en mi cuerpo y los cinco secretos más profundos quedaron a su alcance. Al obtener lo que quería, ha sacado delicadamente su mano y mis entrañas sienten puño de arriero. Finalmente, mi lengua, de suave piel, vuelve a su sitio, a ser garante de seguridad hasta el próximo jalón. Su última caricia me ha recordado que soy un Guarniel. 

@pipecorreac

domingo, 8 de abril de 2018

En Campaña… Del Agua y de la Autogestión Comunitaria!

Desde hace varios años hemos venido escuchando el discurso del Derecho Humano al Agua como el eco de una lucha de gestores del recurso hídrico, y de organizaciones comunitarias, buscando defender la “función de gestión pública, participativa y comunitaria del agua” en el reconocimiento del “ derecho a la autogestión comunitaria del agua, su acceso individual y colectivo”, reglamentando las “actividades desarrolladas por comunidades barriales, veredales y vecinales de índole comunitaria, tendientes a garantizar el acceso al y suministro del agua y/o el saneamiento básico a las personas ubicadas en los territorios”.

Autogestión 



Y en época de propuestas y búsqueda de votos, sería bueno que, candidatos y equipos de campaña, pusieran sus ojos en ésta iniciativa comunitaria que surge desde los Acueductos Comunitarios de Colombia, en acompañamiento de diversas organizaciones sociales y ambientalistas, que pretende básicamente defender un derecho humano reconocido internacionalmente y  que la propia Corte Constitucional reconoce desde 1992 como Derecho Fundamental. No podemos seguir pasando por alto la historia de nuestros recursos naturales y haciéndonos los ciegos frente a un evidente suicidio ambiental y social generado desde la desprotección del recurso hídrico.

Una gestión que parte de principios de justicia ambiental, corresponsabilidad, eficiencia social, eficacia participativa, economía solidaria y coordinación institucional, aparece como una propuesta seria en la creciente necesidad de garantizar de disponer de “agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico” (CDESC, 2002) en cada uno de los territorios urbanos y rurales de Colombia.

Rescatar ésta iniciativa comunitaria como ejemplo de unión social para la gestión de los territorios, debe gozar de un respaldo desprendido de amoríos políticos y cercano al aprendizaje permanente. La construcción incluyente y participativa de los territorios,   permitirá abandonar viejos demonios sociales y rescatar voces que se silencian en rincones, olvidando que su existencia es importante.

En ésta época de campaña presidencial esperemos a ver si aparecen los oídos abiertos a las voces de la comunidad. Esperemos que el discurso ambiental se fortalezca y que la justicia social se empiece a evidenciar en fórmulas que perfilen mejorar en indicadores tan apremiantes como acceso a agua potable y saneamiento básico. Esperemos que la brecha de acceso a servicios básicos se reduzca entre lo urbano y lo rural. Esperemos a ver si algún día entendemos que el agua que consumimos en nuestros hogares es un derecho pero que no aflora en la canilla y requiere de corresponsabilidad, protección especial y de una gestión participativa en todos los niveles.

@pipecorreac


miércoles, 28 de diciembre de 2016

Con RISAS el fútbol del Suroeste se abre una puerta



A las 10 de la mañana del pasado 27 de diciembre, el Estadio J.B Londoño de Jericó, abrió sus puertas para que más de 50 niños jericoanos y del suroeste mostraran su talento frente a los seleccionadores del club de fútbol Risas, liderado por Jorge Humberto Echeverry (Risas).



Hace varios años Jorge Humberto ya había pasado por el gramado del J.B Londoño. En aquella ocasión la dirección técnica del Rionegro F.C. lo ubicó en Jericó para quedar campeón Intermunicipal con un equipo que contaba con la fortaleza de Iván Ramiro Córdoba, uno de los mejores centrales que ha tenido el país. Por sus manos, además, han pasado jugadores de la talla de Stefan Medina, Daniel Santa, Juan Carlos Mosquera, Vladimir Marín, Luis Carlos Arias, entre otros. También fue Asistente Técnico del profesor Luis Fernando Montoya en la Selección Antioquia y posteriormente Técnico en Propiedad de Categorías Juveniles y Menores.

La iniciativa, que surge de las coincidencias de la vida y la motivación maternal de ver un hijo cumpliendo su sueño de Futbolista Profesional, es una “cadena de favores” que ahora repercute en los talentosos chicos del Suroeste Antioqueño. Detrás de éste movimiento deportivo hay una jericoana que también supo soñar en sus años de colegio con el deporte, aunque no fuera para darle al balón con el pie. Del Voleibol al fútbol hoy los sueños son los de su hijastro.

La ubicación estratégica del municipio, la colaboración de la Administración Municipal de Jericó y el potencial futbolístico del Suroeste sirvieron como aliciente para que este club de once años de existencia, reconocimiento en la Liga Antioqueña de Fútbol, personería jurídica y el liderazgo de un equipo técnico que se vio motivado durante toda la jornada de trabajo, pusiera sus ojos en el fútbol suroestano.



“Los equipos profesionales se volvieron muy cómodos” asevera el profe Risas, argumentando la dificultad de un jugador de subregión para presentarse a convocatorias profesionales donde los observan 20 o 30 minutos y “no los miran bien, perdiendo no sólo el jugador de fútbol sino, en la gran mayoría de casos, también el ser humano”.

Hoy la posibilidad de llegar al fútbol profesional puede estar más cerca para éstos  jóvenes suroestanos, que hicieron una pausa en su celebración navideña, para pedir y sudar un aguinaldo extra. Los preseleccionados empiezan a ser los referentes para reforzar los equipos del Club de Fútbol Risas en los diferentes categorías de la Liga Antioqueña de Fútbol, abriendo una puerta más en el cumplimiento de sus metas. “Uno va hasta donde se propone”, decía una de las madres asistentes.



















@pipecorreac





martes, 27 de diciembre de 2016

España y Venezuela me enamoraron más de Jericó...

“¡El Genio está por ahí!. Anda con unos españoles, o algo así”. El mensaje fue entregado en un saludo de amigos, pero algo inquietante quedó en el ambiente. No es novedoso que El Genio venga a Jericó! No es novedoso encontrar españoles o extranjeros en nuestras calles! Sin embargo, la curiosidad mató al gato y rápidamente el contacto por whatsapp logró un encuentro a la mañana siguiente.



Carlota, Juan y Josmar; dos españoles y un venezolano decidieron acompañar, por unas horas, a su amigo de travesía por parte de Suramérica, para conocer aquel paraíso que tantas conversaciones ocupó en su encuentro. Fueron menos de 24 horas en Jericó. Una jornada maratónica que develó un edén entre las montañas, pero que dejó la espinita del pronto regreso a la Atenas del Suroeste.

Carlota y Juan son un par de jóvenes Catalanes que decidieron realizar una pasantía académica en Colombia antes de culminar sus estudios en medicina. Josmar, es un venezolano de mil batallas. Un observador del mundo que descresta con su curiosidad botánica. Nuestro encuentro fue cerca de las 11:00 a.m. luego de que ellos disfrutaran de un “desayuno tranca’o” de “Mi Chozita”. Arepa, huevo, buche y otras delicias culinarias de mis montañas hicieron parte de su menú mañanero.



Teniendo en cuenta que su regreso estaba programado para las 4:00 de la tarde, decidimos emprender camino hacia el Jardín Botánico. La noche anterior habían acordado éste itinerario en su caminada nocturna al “Morro El Salvador”. Nuestro recorrido inició por la “falda del comando” (80 escalas) pero, no habíamos puesto el pie en la primer escala, cuando tuve que detenerme a observar su comportamiento. A medida que subían hacia la carrera 3ª, la observación de cada detalle reflejaba sorpresa en sus ojos y alegría en sus rostros. Contenerme para apreciar aquella escena era una misión ineludible.

Logré darles alcance en la carrera 3ª pero, de la escena en las escalas sólo había cambiado la inclinación. Nuestros nuevos amigos observaban con detenimiento cada puerta, cada color … cada calado. Hablábamos de su experiencia en Colombia pero sus ojos no se alejaban de nuestros detalles arquitectónicos. Parar en el “portón rojo”, fue obligatorio para lograr uno de sus recuerdos fotográficos en la corta instancia en Jericó… Lo que ellos no sabía era que un lente seguía con admiración su paso por las calles de nuestro pueblo.


Atravesar la puerta del Jardín Botánico “Los Balsos” fue la oportunidad para apreciar de cerca, y con confianza, la multiplicación exponencial de la admiración por un destino turístico. Entender que el paso de lo urbano a lo natural estaba a detrás de una hermosa puerta, parecía sacado de un cuento de hadas. ¡Otra foto en el puente! ¡Y ésta vez con nuestra cámara! Pidió Carlota en medio de su asombro. Ésta imagen no la captó mi lente, pero si la captó mi memoria. Una imagen imborrable de nuestros nuevos amigos.

Sus pasos dentro del Jardín Botánico eran lentos y curiosos. El nivel de observación era digno de cualquier investigador botánico o ambiental. Cada planta o animal despertaba inmediatamente su curiosidad y una cadena de preguntas que “El Genio” y yo tratábamos de resolver con celeridad para atender el siguiente cuestionamiento. Nuestro recorrido fue lento pero de aprendizaje conjunto e intercultural.




Lastimosamente, el tiempo no es mejor aliado de las visitas cortas a nuestro pueblo. La hora del viaje se acercaba y querían llevar algunos recuerdos y productos de nuestro municipio. Cardamomo, café, lapiceros artesanales, entre otros, hicieron parte de aquel equipaje que tiene como destino familia y amigos de sus lugares de origen. Disfrutamos de un delicioso almuerzo preparado por “El Genio” y, tras una agradable conversación al vaivén de las hamacas, la llamada inexorable al “moto ratón” marcó el inicio de un hasta pronto.

Desde la “Aldea del Piedras” iniciamos la ruta motorizada hacia “la flota”. Llegar con diez minutos de antelación a la partida del bus, fue la excusa suficiente para acceder a la petición de Carlota y Josmar de bajar hasta “El Santuario”. Lo habían visto desde lejos y no se querían ir sin visitarlo. A pie, y sin avisar a nuestros compañeros de aventura, decidimos emprender la ruta por la carrera 4ª, pasar por el parque “Fundadores” y regresar rápidamente por el mismo camino. El celular sería la herramienta para reencontrarnos con “Genio” y Juan antes de la salida hacia Medellín. Tres minutos antes de las cuatro, nos ubicaron en el sector de Boyacá … en la mitad de la falda … y allí despedimos nuestros par de viajeros en moto.



A las cuatro en punto llegamos al Bus y el deseo de no querer partir se notaba en la misma prisa que llevaba Carlota y Josmar. “Último llamado, los estamos esperando” se le escuchó decir a “Peluza” el despachador de la empresa de transportes. El momento de la despedida había llegado. Un fuerte y cálido abrazo selló la cimentación de nuevos lazos de amistad y el agradecimiento eterno de un jericoano que sintió como se multiplicó el amor por su patria chica a través del corazón y los sentidos de tres extranjeros. ¡Gracias Amigos!

@pipecorreac